| Mis piernas mientras agarran color en sus plantas... |
Ayer por la noche, regresé de mis vacaciones con mi mamá, mi hermana y mis abuelos en Vallarta. Como es costumbre, hay muchas cosas qué platicarles que me pasaron en estos seis días:
- En un principio, no tenía demasiado entusiasmo de ir, al grado de que hubiera preferido quedarme para los últimos tres días del ciclo escolar en la escuela. Lo que ocurrió fue que no se podían cambiar los nombres de los boletos de avión y de las reservaciones por políticas de la empresa que mamá contrató para hacerlas; afortunadamente, mis jefes me dieron los días más intrascendentes e inciertos del final de año. Ahora lo agradezco, regresaré a trabajar contento y renovado.
- Si me siguen en Twitter, conocen el Confesionario de Tumblr y han visto mi cuenta de Instagram, habrán notado que estuve bastante activo por ahí; en el hotel había internet gratuito, algo que agradecí bastante porque pude leer las noticias y estar enterado de cosas que estaban pasando fuera del hotel. Cuando quieran son bienvenidos...
- Estuve hospedado en un hotel de la Riviera Nayarit llamado Samba Vallarta, ubicado en la llamada Nueva Vallarta en el municipio de Bahía de Banderas; al no poder fumar en la alberca y en el balcón de mi habitación, hice berrinche y sentí que estaría en una suerte de Oceánica, pero la costumbre y el vicio fueron más fuertes. Además, la atención y la comodidad de un hotel de 200 habitaciones en finales de temporada baja son incomparables.
- Estas vacaciones fueron de demasiada flojera; a diferencia de las anteriores en Huatulco, esa playa no me llama demasiado la atención. Eso sí, tomé mucho sol, comí y bebí demasiado, aproveché los instantes de sombra y viento, dormí en los camastros y aproveché las vistas de una playa que en cuestiones de calidad para nadar y perspectiva visual es mucho mejor que su hermana mayor. No quise ir esta vez al centro de Puerto Vallarta a caminar el malecón, la última vez que lo hice fue por la noche y no sentía ganas de hacerlo de nuevo; mis abuelos lo conocieron y lo disfrutaron mucho.

