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noviembre 11, 2014

Ayotzinapa: Indignarse ya no es suficiente...

Que ser maestro rural no se castigue con la muerte... (Cuartoscuro)

Pareciera que México, el país más hermoso porque es el mío, se ha convertido en un mal sueño del que no logramos despertar. El pasado viernes, el gobierno confirmó lo que ya sospechaba en el fondo de mis entrañas, lo que nadie había querido escuchar después de semanas de búsqueda. Sin embargo, no deja de haber sospechas, no deja de haber cabos sueltos detrás de dicha declaración, todo parece ser nuevamente un gran montaje; no se puede ocultar una verdad que implora a gritos ser mencionada con todas sus letras y detalles. Lo que se ha dicho como conclusión oficial huele a oropeles y artificios, huele a viejas artimañas del viejo PRI.

Se ha dicho que los 43 normalistas han muerto. Se dijo que los habían desollado y asesinado, que sus cuerpos habían sido incinerados. Se declaró que las cenizas habían sido puestas en costales y tiradas a un río como bultos de cualquier cosa. No habría más jóvenes combativos contra las injusticias, no habría sueños que germinen en las aulas como granos y flores, aquellas chispas que iluminaban la oscuridad de la barbarie se habrían extinguido para siempre. ¿En qué momento de nuestra historia ser maestro rural pasó de ser un trabajo digno y honrado a ser sinónimo de portar una letra escarlata? ¿A quién estorbaban estos jóvenes inconformes? ¿Dónde debemos a comenzar la lectura de estos crímenes?

mayo 23, 2013

De Alexia y la violencia: Todo quedó en familia...

Y pese a los golpes, esta indignación no superó a la de #LadyProfeco
(Twitter: @AlexiaImaz)

Entre las mentadas reformas y cacerías de brujas del calderonismo dentro del PAN, entre Michoacán sitiada por el narcotráfico y los andamios llenos de basura electoral del Pacto por México, se han pasado los últimos días de la vida pública del país; entre la Lady Profeco, Xalostoc, los impuestos condonados a Televisa, los maestros secuestradores y el aniversario de #YoSoy132, el país se encuentra atorada en medio de una tremenda inmundicia. Me queda claro que podríamos estar peor, pero como dirían los conformistas, es lo que hay; sin embargo, mi queja en este momento no se encuentra en esos lugares tan nublados, más bien radica en algo demasiado flagrante para que no provoque indignación.

El lunes pasado, Twitter nos sorprendió con las fotografías de una mujer de 22 años de edad visiblemente golpeada en los ojos y la foto de su presunto agresor; la golpeada responde al nombre de Alexia Ímaz Chavero, hija del titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), Eugenio Ímaz Gispert, mano derecha del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Alexia acusó de ese maltrato, por medio de las redes sociales, al que fuera su novio, Gabriel Saade Murillo, nieto de otro miembro destacado del gabinete de Enrique Peña Nieto, el procurador general y ex-gobernador de Hidalgo Jesús Murillo Karam. De acuerdo a lo que dijo la propia Ímaz, el sujeto irrumpió en su casa de Cuernavaca para golpearla mientras dormía ante la resistencia de ésta y de su madre de verlo; el Twitter personal de la joven no se ha actualizado desde el lunes.

diciembre 01, 2012

"Adios Felipe", "El Gabinete PRIásico" y "Cámara Tomada": Tragicomedia política mexicana en tres actos

ACTO 1

Que le vaya bien, que le vaya mal...

"Adios Felipe"

PERSONAJES:
Felipe Calderón, presidente saliente.
Margarita Zavala, su mujer, Primera Dama saliente
María, Luis Felipe y Juan Pablo, sus hijos
Elementos del Estado Mayor Presidencial
Empleados de servicio en Los Pinos

En unas horas, el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa como presidente de México habrá llegado a su fin. Sin embargo, después de haber sacado sus cachivaches de la residencia oficial de Los Pinos, el pronto ex-presidente tiene un destino: el abrigo de la Universidad de Harvard, Cambridge, MA. Detrás, habrá dejado a un país herido por una guerra que no logró concluir con satisfacción, cuyo causus belli fue supuestamente el caos de las instituciones y la necesidad del estado de limpiar al país de criminales. 

Sin advertirlo, en necesidad de justificar su cuestionada llegada, Calderón abrió cardenales en todos los rincones del país, se hizo alarde de la captura y muerte de diferentes líderes narcotraficantes y mandó al Ejército a manchar su honor y credibilidad en su nombre. Como el Tito Andrónico de Shakespeare, mostraba señales de locura; como el Aarón de la misma obra, creó cizaña y confusión a su alrededor, siempre lavándose las manos, incluso en su juicio final. Las consecuencias fueron desastrosas para la sociedad: miles de asesinatos sin resolver, un país envuelto en confusión y muchos saldos pendientes qué pagar con la sociedad.