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| De suplente a MVP: Malcolm Smith (Bill Frakes / Sports Illustrated) |
El adjetivo perfecto para calificar este Super Bowl es el siguiente: frío. Fue helado en temperatura, bastante tibio en expectativa y muy gélido en competencia. No hay razones para culpar a la historia, ha habido demasiados juegos memorables de Súper Domingo en los últimos años, de éste se buscaba más de lo que ofreció. Siempre se espera que sea un duelo de poder a poder, no un marcador tan desequilibrado y escandaloso como el que al final ocurrió. Siempre se espera la consagración de un héroe para los Anales, esta vez la historia deseada no se concretó.