julio 25, 2011

De los atentados en Noruega

"Si un hombre puede crear tanto odio, imaginen cuánto amor podemos
 crear juntos" Helle Gannestad (REUTERS / Cathan McNaughton)*

Este fin de semana fue bastante rudo y agitado.

Por un lado, la muerte de Amy Winehouse el pasado Sábado 23, predecible pero poco deseada, sacudió fuertemente las bases de la industria discográfica y marcó el que debe ser el primer deceso de una artista internacional paradigmática en la era del Internet y las redes sociales.

Por otro lado, los atentados ocurridos el pasado Viernes 22 en Noruega nos muestran que las descomposiciones sociales, los nacionalismos intolerantes y los conflictos derivados de la globalización no son asignatura exclusiva de los países del Tercer Mundo. Desafortunadamente, tuvo que prenderse el foco rojo entre las heridas de un país nórdico para que el debate se vuelva a plantear.

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julio 24, 2011

In Memoriam: Amy Winehouse (1983 - 2011)


La vida y la muerte de la señorita Amy fueron una bomba de tiempo a la que sólo le hacía falta detonar; hoy, el voluble equilibrio que sostenía su enloquecida vida en este mundo de quimeras y demonios fue roto en mil pedazos.

Se rompió un hechizo que desde hace varios meses se estaba desvaneciendo; rodeada por sus adicciones, las decepciones personales y el acoso de la sulfúrica prensa de farándula británica, la señorita Amy relamió las mortales heridas de su decadencia.

Frágil como una niña que perdió repentinamente la inocencia, inmersa en el wild style de una industria musical dominada por drogas, alcohol y amistades dudosas, y constantemente señalada por su errático comportamiento, su excéntrica imagen personal y su dramática pérdida de peso, la señorita Amy vivió los últimos años de su corta vida semi-retirada de la música, sin querer ser ayudada a renacer y resignada a seguir hundiéndose en el pozo sin fondo de su propia fama.

Hoy, la señorita Amy murió en su departamento londinense. Como Robert Johnson en Greenwood, como Jim en París; como Jimi en Kensington, como Brian en Hartfield; como Janis en LA y como Kurt en Seattle, tenía 27 años de edad. La fortuna, de caprichosos encomios, le reservó un rincón en camposanto de titanes.

Duerme tranquila señorita Amy; la tormenta ha terminado. Tus alas perdidas fueron redimidas, ahora ve y vuela libre. Ángel liberto, musa maldita, voz de estrellas, tu recuerdo y tus canciones vivirán hasta el fin de los días.

julio 23, 2011

Momento Photo Booth #3

(En ausencia de celular con Wi-Fi, y siendo 140 caracteres muy pocos...)

Este Viernes fue sensacional... Libros de pintura decimonónica por la mañana, muy queridos amigos por la noche.

Fue un día contrastante. Aprendí mucho, del Arte y de la Vida. En las páginas de los libros se descubren cosas maravillosas, y descubriendo las cosas que valen la pena se comprende lo maravilloso que es vivir.

Atesoro y agradezco ese tipos de momentos. Me motivan a seguir viviendo, a sonreir...