junio 12, 2012

De las Finales de la NHL 2012

Jonathan Quick, el MVP con la Stanley Cup
(Robert Gauthier / Los Angeles Times)

Voy a contarles un cuento, yo sé que muchos no quieren, pero es mi blog y se aguantan. Esta es la curiosa historia de una princesa que soñaba con ser reina, bailar con el príncipe más hermoso y vivir junto a él entre las estrellas para toda la eternidad. Si han llegado hasta aquí y quieren dejar de leer, les pido un voto de confianza, que si bien es un relato largo vale la pena. Éste es un cuento de hadas, pero también es una historia épica; estoy seguro que los va a motivar.

Había una vez una princesa que nació en la calurosa ciudad de Los Angeles en 1967, arropada por un pueblo noble, lleno de glamour y amor incondicional hacia sus heroínas. Creció en paz y armonía junto a otras cuatro doncellas. Aunque era un bicho raro, era única y bella a su manera porque no practicaba los mismos juegos que sus compañeras; mientras dos jugaban beisbol y las otras dos baloncesto, ella practicaba una disciplina rara por esos lares, pero que con el tiempo se volvería una pasión del pueblo, el hockey sobre hielo.

Durante más de cuarenta años, esta princesa compitió ferozmente con otras mujeres de reinos lejanos; en un principio eran doce, y con el tiempo se fueron agregando más. Todas ellas buscaban lo mismo, tener la posibilidad de bailar con un hermoso príncipe de un reino muy lejano al otro lado del mar, cuya plateada efigie era la comidilla de todos los reinos: Lord Stanley. En un inicio, fue difícil, aunque durante todos esos años tuvo valientes amigos a su lado: Marcel Dionne, Bob Pulford, Rogie Vachon, Dave Taylor, Bernie Nichols y muchos más.

junio 11, 2012

ArcangelinoTV #6: Sobre el Segundo Debate Presidencial


Después de un agitado mes de mayo lleno de movimientos sociales y coyunturas muy especiales, ocurrió el segundo encuentro entre los presidenciables. Brillaron por su ausencia la edecán y el verdadero concepto de debate, producto del sensacionalismo de las redes sociales y de la inmadurez de nuestra democracia.

Josefina tenía la consigna de atacar, lo hizo hacia todos los francos y se cansó de esperar que picaran el anzuelo. Peña Nieto habló más con su bronceado que con sus propuestas sabiendo que tenía que defender ventaja, amén que de en ocasiones se veía en todos los tonos de gris. Otro que tuvo problemas para dar color fue Gabriel Quadri, un académico informado y con propuestas interesantes pero que esta vez tuvo muy poco arrastre hacia su causa, y que incluso se vio cohibido por los ataques de la panista. Finalmente, la sorpresa de la noche fue Andrés Manuel López Obrador, quien dejó de lado los ataques en favor a propuestas, vagas pero al final propuestas; la bomba de la noche fue su posible gabinete, algo que otorgó un valor interesante a su intervención.

Con el Segundo Debate, podemos decir que comienza la recta final de las campañas de los partidos políticos en búsqueda de la presidencia, el Congreso, las gobernaturas y los ayuntamientos. Si es que los personajes del movimiento #YoSoy132 logran concertar un tercer debate, aún sin Peña Nieto, será otro gran triunfo democrático.

No queda de otra más que votar y pedir que ocurra lo mejor posible para nuestro país.

junio 10, 2012

Pacquiao vs. Bradley: De la indignación y la concupiscencia II

La zurda de Pac Man, infalible... (Kevork Djansezian / Getty Images)

El día de ayer, 9 de junio de 2012, vivirá para siempre en la infamia de la historia del boxeo.

El antecedente más inmediato fue la controvertida decisión que le arrebató a Juan Manuel Márquez un triunfo convincente ante Manny Pacquiao el pasado mes de noviembre. La historia de esta ocasión involucraba al segundo, el mejor libra por libra del mundo y para muchos el mejor boxeador de su generación, quien defendería sus cetro de campeón de los pesos welter de la OMB ante un prometedor y valiente peleador invicto de California: Timothy Bradley.

La noche no había iniciado del todo bien para el púgil tagalo, quien vio por televisión la derrota de sus amados Boston Celtics ante el Miami Heat en el juego 7 de las finales de la Conferencia del Este de la NBA, razón por la cual se retrasó el combate. No estaba listo a la hora pactada para salir al cuadrilátero, se decía que estaba trabajando su resistencia en una caminadora, pero se mostró unos minutos después junto con su esposa, hijos y allegados. Sería la primera vez que sus dos hijos mayores, Manny Jr. y Michael, lo verían pelear; Jinkee, su esposa, con él como siempre. Había confianza de su lado, a tal grado que su entrenador, Freddie Roach, declaró que estaba seguro que iba a ganar los doce rounds de la contienda.