diciembre 13, 2011

Minerva #1

Zinaida Serebriakova (1884 - 1967)
"Autorretrato: La Mujer de la Vela" (1911)
Óleo sobre tela, 72 x 56 cm
Museo del Estado Ruso, San Petersburgo

¿Recuerdas la canción de Silvio Rodríguez que intenté dedicarte alguna vez? No creo, y de hecho, difícilmente recordarás siquiera mi nombre en estos días de tanto apuro, de vida tan acelerada, de sueños tan cortos y jornadas tan largas.

Hoy volví a escuchar esa canción, y concluí que debió ser escrita para ti. Te conozco desde hace poco, apenas en los años dorados de mi juvenil existencia; cuando me ahogaba en la densidad sin sentido, fuiste una de las luces que iluminó mi camino de vuelta a la realidad.

Poco a poco, sin darme cuenta, te fuiste incrustando en mi vida, fuiste dejando tus marcas en mi pensamiento, en el brillo de mis pupilas, en los avatares de mis sueños. Al día de hoy, después de años de amistad, no sé cómo explicar lo que más amo de ti.

Quizás por eso, cada vez que pronuncio tu nombre, me viene a la cabeza "Quien Fuera" de Silvio Rodríguez. Porque aún no he encontrado los adjetivos para describirte, sólo motivos para adorarte; porque sigues siendo misterio y promesa para esta vida que desea, en total plenitud, conocer los misterios que te rodean.

Esta noche, me acordé de ti...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son muy importantes. Recuerda que los arcángeles siempre te escucharán. Déjame tus comentarios. Yo siempre contesto...